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Sacralidad

Si me considero un ser sagrado no puedo dañarme.
Si te considero un ser sagrado no pudo lastimarte.
Si te considero un ser sagrado,
no puedo atentar contra tu vida.
Debo obrar de manera tal que sea más agradable,
más bella, más simple.
Si eres un ser sagrado que esta ante mí,
Te respeto, te honro, te venero
Si eres un ser sagrado cuido de ti,
cuido de tu bienestar, cuido de tu salud.
Si eres un ser sagrado que está ante mí,
te considero divino y digno de honrarte y amarte.
Y aunque no te ame...
Sé que eres digno de ser amado.
Cuando te veo, estoy viendo a Dios.
Seas mi hermano, mi amante,
mi hijo o mi adversario.
Y sé que Dios esta en cada uno de nosotros.
Que somos vehículo del gran misterio que es la vida.
Que en cada uno de nosotros late un corazón divino.
Que todos y cada uno de nosotros, forma parte de un todo.
Que si no estuviéramos tendría otra forma.
Que Dios toma la forma de cada uno
para poder estar acá.
Para poder acariciar necesita tus manos.
Para poder trabajar necesita tus brazos.
Para poder comer necesita tu boca.
Para poder engendrar necesita tu vientre.
Para poder besar necesita tus labios.
Y para mirar, tus ojos.
Que necesita tu sudor para crear el perfume.
Que este mundo necesita de ti y de mi.
Y nosotros necesitamos del otro para sentirnos humanos.
Necesitamos un pecho para poder abrazarnos
Y el latido de otro corazón para dormirnos en paz.


Nora Lainz - Feb. 2002