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Participar en un encuentro de Constelaciones Familiares


Mi experiencia de haber participado en cientos de talleres de Constelaciones Familiares, es que uno nunca se va igual que como llegó.

Por un lado, el mero hecho de estar compartiendo un espacio común con el resto de los concurrentes, nos hace formar parte de un sistema en sí mismo, y a medida que las Constelaciones se van desplegando, los lazos de unión entre todos los integrantes del grupo se van fortaleciendo. Es probable que a una persona sólo la vaya a ver esas pocas horas en toda mi vida, pero mis células captaron algo esencial de esta experiencia única: “todos los seres humanos en algunas cuestiones básicas somos muy parecidos”. Compartimos una misma esencia humana.

Estas similitudes, son las que permiten a una persona poder representar a un miembro de la familia de otra, a la cuál no conoce, y percibir los sentimientos de este, en una sintonía que parece mágica.…

El participante a un Taller esta haciendo un servicio muy valioso a la persona que necesita hacer su Constelación. Pero principalmente, también es un servicio a sí mismo, el permitirse salir de sus historias personales para representar a otro. Se toma distancia de si mismo, lo que paradójicamente produce una visión mas objetiva del propio conflicto, echando una nueva luz a su vida.

Además, hay una profunda alquimia que se produce, si uno ocupa ese lugar con una actitud de humildad y entrega.

Es casi seguro, que muchas de las problemáticas que afloran durante alguna constelación, toquen a un participante, más allá de no estar trabajando su caso en forma directa, Por ejemplo: alguien puede estar trabajando la ausencia de su madre en su vida, y si yo perdí a mi madre a los 6 meses, esa Constelación tendrá un efecto especial sobre mi …

Por eso, pienso que estos encuentros son una gran oportunidad de Honrar la Vida, y hacernos mas humanos en ella. También tengo la convicción de que a medida que más gente ordena su sistema familiar, esto actúa como una fuerza que invita a más personas pertenecientes al Sistema del Universo a necesitar seguir esos pasos y entrar en su propia sintonía. Es decir, que el orden que hacemos a escala de un Taller, va ordenando y es una energía que continúa actuando por sí sola, ordenando mas sistemas como una onda expansiva que beneficia a más y más personas.
Te esperamos...

Coordinación: Daniel Zalzman

Co-fundador de la Fundación Espiritualidad Práctica. Con más de 20 años coordinando grupos para el desarrollo de la conciencia, formándose con maestros de la talla de Phyllis Kristal, Rhea Powers, Richard Moss y Tiiu Bolzmann -entre otros-.